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novedades

Cuento personalizado internacional

Lola Pirindola Internacional

Hace unos días que nos mantenemos muy calladitos, lo sabemos. Sentimos el retraso en anunciaros noticias. Estábamos preparando una muy muy importante para nosotros: abrirnos al mercado internacional Francia, Alemania, Italia y Portugal.

Tuvimos una experiencia extraordinaria en España. Nos definimos como los promotores del cuento personalizado. Ahora que nos encontramos con más fuerza que nunca, nos decidimos a la proyección internacional.

Estamos absolutamente entusiasmados. Para empezar añadiremos nuestros mejores títulos a las tiendas de Francia, Alemania, Italia y Portugal.

Nuestra campaña más tierna estará disponible en Europa, nos entusiasma la idea.

Ahora ya podéis comprar el mejor regalo para papá desde cualquiera de estos países además de España, claro está.

Os dejamos el texto que inspiró uno de nuestros más recientes títulos personalizados Tan dulce como papá. Disponible para Francia, Alemania, Italia y Portugal

 

EL BUSCADOR DE PALABRAS

El buscador de palabras se puso a buscar aquella palabra que tanto le gustaba, SU palabra, esa que reunía tantas otras.

Y subió al cielo  pues le pareció que la palabra podía ser “sol” por lo mucho que brillaba y el calor que le daba cuando más lo necesitaba… Pero no era SU palabra, la suya significaba mucho más que “sol” y no quemaba.

El buscador recorrió los bosques pensando que quizás la palabra fuera “árbol” porque se podía ver desde abajo, podía refugiarse a su abrigo y sentirse protegido… pero tampoco era “árbol” la palabra que buscaba. La suya reconfortaba mucho más que “árbol” y no tenía  la aspereza de su corteza.

Y siguió buscando…

Así que se marchó a la playa convencido de que “mar” podía ser la palabra que andaba buscando;  por su paz, porque solo estar a su lado le transmitía calma, porque mar y buscador se conocía tanto, que podían pasa horas mirándose sin hacer nada más… pero no, tampoco era “mar” SU palabra.

El buscador pensó que aquella palabra tan necesaria, la que buscaba, la SUYA, podría tal  vez ser “chocolate” por su dulzura y firmeza al tiempo. Porque para el buscador esa palabra era como una recompensa y su sola presencia le embriagaba… pero no, la palabra que buscaba tampoco era “chocolate” porque la fragancia de SU palabra era mucho más personal y estaba mucho más cerca de la ternura.

Así, el buscador de palabras, con el ánimo algo decaído y la desilusión que produce haber perdido la batalla regresó a casa. Fue entonces cuando encontró en el porche a SU palabra; Cuatro sencillas letras idénticas dos a dos.

La abrazó y pudo sentir el calor del sol, el refugio del árbol, la calma del mar y la dulzura del chocolate unidas a un millón de palabras más en un solo instante. Sin duda el buscador había encontrado la palabra que andaba buscando, SU palabra: PAPÁ.

Gracias a vosotros

Gracias a todos las mamás y papás que han hecho posible este importante avance. Esperamos compartir emociones a lo largo de todo el planeta muy pronto.