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creciendo juntosuna manera de enseñar

Amor de madre

 

El sentimiento más puro

Existe un amor del que uno no puede desprenderse. Uno que sobrevive a pesar de las traiciones, los desplantes y las infidelidades. ¿Alguna vez tuviste un sentimiento así?

Hay un amor que siempre perdona por muy grave que sea el daño.  Te acoge con un abrazo que te envuelve y te hace sentir especial.

Existe un amor que es capaz de defenderte a ultranza frente a todos y todo a pesar de reconocer que es posible que no tengas razón. Tú eres su pilar, la fuerza que le da la vida.

Ese sentimiento que te acompañará siempre

Se anticipa al peligro y te mantiene siempre bajo un manto de protección infinita y reconfortante. No importa si está cerca o lejos, te cuida como un ángel de la guarda que custodia su tesoro.

No necesita ser proclamado a los cuatro vientos. Se da por sentado. Es sereno, calmado. Podría decir que es un amor perfecto pero no sería cierto. Sus imperfecciones son lo que lo hace más especial.

Es incapaz de abandonar. No importa de qué manera le pongas a prueba, es resistente como el acero. La fortaleza lo distingue del resto de los amores y su firmeza lo define.

Lo valoras cada vez más con el paso del tiempo, cuando le miras a los ojos desde tu experiencia y te devuelve un tímido reflejo.

Hay un amor que jamás se rinde, aunque le olvides, a pesar de que te alejes o lo ignores por un tiempo. Se aparta de tu lado cuando lo necesitas y queda a la espera porque sabe que volverás a necesitarle. Es un amor paciente, que sufre sin necesidad de hacerlo saber.

El amor de tu vida

Por mi vida puede que pasen muchos amores pero sé que ninguno de ellos será tan puro e incondicional como el tuyo, mamá.